El diario Público ha comenzado el año muy volcado en la fotografía. Los domingos trae un coleccionable sobre grandes maestros de la fotografía y, los martes, miércoles y jueves, regalan una lámina con alguna instantánea destacada. A partir de hoy ha iniciado un concurso de fotografía denominado foto libre, en el que, en principio, estaba dispuesto a participar, más que nada por probar suerte. Nunca he participado en un concurso de fotografía y tengo ganas de hacerlo.

Antes de inscribirme me he leído las bases y, como sospechaba, las cláusulas son -a mi entender- totalmente abusivas:

4. Cesión y autorización de derechos.
La participación en el Concurso supone la cesión y autorización expresa de todos los derechos de propiedad intelectual y de imagen sobre las fotografías enviadas, de forma que el participante cede a MEDIAPUBLI, en exclusiva, con facultad de cesión en exclusiva a terceros, por todo el tiempo permitido por la legislación y para todo el mundo, los derechos de explotación de naturaleza intelectual, industrial y/o de imagen que pudieran corresponderle o derivar de las fotografías enviadas para participar en el Concurso,a modo enunciativo; reproducción, distribución, comunicación pública, transformación y doblaje y subtitulado, en cualquier sistema, soporte o formato conocido o por conocer, sin reserva alguna, para su explotación en todo el mundo y por el máximo plazo de tiempo de protección establecido en la legislación, en cualquier modalidad, entre otras, a título enunciativo y no exhaustivo, en cualquier modalidad cinematográfica, de televisión, telefonía móvil, Internet (a título de ejemplo y no exhaustivo, en los sitios web de YOUTUBE, FLICKR, FACEBOOK, MYSPACE, TUENTI DEVIANTART, TWITTER, www.publico.es, etcétera) y otras tecnologías de comunicación a través de banda, para su recepción en dispositivos fijos o móviles, ya sea para su recepción tradicional o bajo demanda o casi bajo demanda, cualquiera que sea la tecnología utilizada, existente a la firma de las presentes bases u otras que pudieran crearse, a través de merchandising, productos derivados y nuevas tecnologías, y por cualquier otro medio de explotación, tanto de las fotografías enviadas para el Concurso como de cualquier registro audiovisual, secuencia, descartes y fotogramas de las mismas y de las aportaciones particulares y personas que aparezcan en las mismas. La cesión de derechos contemplada, incluye la facultad de copiar, alojar, buscar con metabuscadores, almacenar en caché, enviar, transmitir, almacenar, modificar, adaptar, reformatear, comunicar y dar acceso a, analizar y crear algoritmos basados en, etcétera.
Los derechos de explotación en exclusiva citados incluyen igualmente la explotación de forma aislada y su incorporación en otras obras, producciones, publicaciones impresas, emisiones, grabaciones o bases de datos, escritas, sonoras o audiovisuales.

Es decir que por el hecho simple de participar -no ya de ganar- renuncias a todos tus derechos de propiedad intelectual y de explotación. ¿Y esto es Foto libre?

Conmigo que no cuenten.