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“Cómo hacer”, la colección de libros completa en PDF

Colección 'Cómo hacer'La biblioteca de mi colegio tiene algunos tesoros que, para los que crecimos en los ochenta, no hacen más que traernos buenos recuerdos. Esa añoranza que tan de moda está, y que supongo es un refugio confortable ante los tiempos que nos ha tocado vivir y lo poco halagüeño que pinta el futuro, hizo que me emocionase al encontrar con la colección ‘Cómo hacer’ (título original ‘The knowhow books’ publicado por Usborne Books) en las estanterías de la biblioteca. Tanto los había disfrutado -leí muchos y compré alguno- que me surgió la necesidad de volver a visitarlos.

La colección se publicó en España entre el final de los setenta y principios de los ochenta por la editorial Plesa/SM y está descatalogada, así que resulta imposible conseguirla completa. Mi esperanza se limitaba a internet y, afortunadamente, puede localizarla -no sin dificultad- en formato CBR a partir del escaneo hecho por la gente de paraquenoseolviden.com Como no es un formato que use, los he convertido en PDF y he aprovechado para añadirle algunos metadatos (autores, editorial, etc) . Y por supuesto los pongo a disposición de quien quiera consultar esta obra fantástica.

Los doce volumen que la componen son los siguientes (en orden alfabético):

  • Cómo hacer aparejos y aprender a pescar
  • Cómo hacer baterías e imanes
  • Cómo hacer bromas y trucos
  • Cómo hacer de detective
  • Cómo hacer de espías
  • Cómo hacer experimentos
  • Cómo hacer grabados y pinturas
  • Cómo hacer juegos con papel
  • Cómo hacer juegos de acción
  • Cómo hacer juguetes que funcionen
  • Cómo hacer modelos de aviones
  • Cómo hacer y manejar marionetas

Descargar la Colección 'Cómo hacer' (124 MB, 12 libros en PDF en un ZIP)

Así se ve por dentro (clic para ampliar):

Páginas interiores de 'Cómo hacer experimentos'

Libro: Cola

Cola” es el tercer libro de Irvine Welsh que he leído. Le antecedieron el famosísimo  “Trainspotting” y su continuación “Porno”.  Todos ellos tiene una estructura y un estilo prácticamente idénticos: narración en primera persona desde la perspectiva de los distintos  protagonistas, lenguaje arrabalero y Edinburgo como contexto asfixiante que termina siendo un personaje más.

Este paralelismo entre las obras puede ser un arma de doble filo; por un lado muchos de los fans de Welsh se mostrarán encantados de reencontrarse con un libro tan familiar (Renton, Spud & compañía hacen su cameo, por ejemplo), y otros se sentirán decepcionados, en mayor o menor medida, por la falta de originalidad de la propuesta.  Aunque he disfrutado del texto yo me encuentro en este segundo grupo, quizás por eso ha sido el que más me ha costado terminar. La infinidad de nombres, apodos, lugares y referencias culturales que me son ajenas también dificultaron mis primeras incursiones en sus páginas.

La historia nos cuenta el devenir de un grupo de amigos (Carl Ewart, Billy Birrell, Terry Lawson y Andrew Galloway) a lo largo de cuatro décadas. Hay lugar para todo tipo de situaciones pero predominan aquellas cargadas de amargura y desesperanza. La amistad será la cola que les mantenga unidos y les permita salir de esos momentos.

La cita

[...] las penas nunca las ahogas, solo las sumerges hasta el día siguiente.

PD. Al que escribió el texto de la contraportada habría que darle una paliza porque destripa la casi totalidad de la trama. Si tienes pensado leerlo, ¡ni se te ocurra mirar la contraportada!

Libro: El elogio de la sombra

Portada de "El elogio de la sombra"“El elogio de la sombra” es una obra breve de Junichiro Tanikazi escrita en 1933.

El texto, fácil y bello, es un alegato a favor de la cultura e identidad oriental -especialmente la japonesa- construido a partir de un personal análisis de las tradiciones del país del sol naciente y su comparación con los modos de vida occidentales. El eje de esta reflexión es el binomio luz – sombra y como éste se manifiesta en la sociedad y en la vida cotidiana: la arquitectura, el teatro, la vestimenta…O bien, al revés, como la idiosincrasia de un colectivo determina  los aspectos fundamentales de la estética predominante. Yo creo que se dan los dos casos simultáneamente, que es un proceso bidireccional. Por jugar con el dicho popular, podríamos decir que somos nosotros quienes elegimos el color del cristal a través del qué miramos y lo que percibimos, a su vez, nos influye en nuestra manera de ser.

Estas ideas me han resultado muy interesantes porque se pueden extrapolarse fácilmente al mundo de la fotografía, si la entendemos como el arte de crear espacios, volúmenes, a partir de la luz -o de su ausencia- para crear emociones o transmitir una idea.

Algunas de mis  fotos con las que podría intentar elogiar a las sombras:

Viaje a Ronda II: Un rayo de luz Unwind 2
El sonido de la luz | The sound of light Black session 4

moonpalace

Luz de luna (de Ralph Albert Blakelock) 1885

Días atrás me contaba una conocida una anécdota sorprendente que le había sucedido no hace mucho.

Ella tiene un trabajo que le permite leer mucho, cosa que aprovecha para devorar un libro tras otro. Un día, un compañero de trabajo le dice que él no lee nada, pero que respeta que ella lo haga.

Yo llevaba tiempo mucho tiempo sin leer un libro y, quizás por eso, volver a la lectura me ha supuesto tanto goce. El libro que me ha devuelto al buen camino también tiene su pequeña anécdota.

Unos años atrás, gracias a una página web dedicada a la música que me gustaba, conocí a gente bastante interesante. Con algunos de ellos chateaba a través del programa que usábamos (y usamos) para descarga música. Un día Juanra me preguntó si conocía a Paul Auster y yo, en mi infinita ignorancia, le respondí “No, ¿cómo suena?” . Cuando me comentó que era un escritor casi se me cae la cara de vergüenza. Comprendí que el sello discográfico de Juanra,  Moonpalace Records tomaba su nombre de la obra homónima de Paul Auster. Desde entonces el nombre de Paul Auster se quedó latente en mi cabeza, para despertar no hace mucho cuando Anagrama puso a la venta “El palacio de la luna” como primer ejemplar de una colección de venta en quioscos.

Del libro puedo decir que me ha encantado esa mezcla de realidad y coincidencias imposibles; esa santísima trinidad de personajes y generaciones; la intensidad de unas vidas a cual más interesante. Lo único que no me ha llegado a convencer es la traducción, que en algunos momentos me ha sonado rara.

Ahora me espera “Cola” de Irvine Welsh.