Como muchos otros, no me canso de recomendar que hagáis un backup online de vuestra información más valiosa. Durante muchos años utilicé el ya desaparecido Crashplan para proteger mis datos. Cuando este servicio cerró en 2017, iDrive fue la alternativa que consideré más apropiada. Tras haberlo usado durante tres años, comparto este análisis de iDrive y cuáles son las razones por las que voy a dejar de utilizarlo.

Análisis de iDrive

logo de iDrive

Sobre el papel, iDrive parece una de las mejores opciones para realizar un backup online. Suele aparecer en los primeros puestos en las comparativas de este tipo de servicios. Los motivos son que ofrece muchísimas opciones a un precio asumible. Por citar algunas:

  • Backup en la nube y en medios externos
  • Backup en múltiples ordenadores y/o móviles, así como de apps (Instagram, SMS, etc)
  • Backup y sincronización de carpetas específicas.
  • Opción de compartir carpetas y archivos con otras personas.

Por el plan personal, que incluye 5 TB de espacio, se pagan 69,50 dólares (precio no promocional en 2020), un precio que, para lo que ofrece, es francamente bueno. Pero….

Mis problemas con iDrive

El que mucho abarca, poco aprieta dice el dicho, que bien podría ser el perfecto resumen de iDrive. O su epitafio.

Lo fundamental, cuando hablamos de un servicio de copias de seguridad online, es que sea fiable, al tiempo que las operaciones de respaldo y restauración se ejecuten de la mejor manera posible. En esto me ha fallado estrepitosamente iDrive; por citar, algunos problemas que me he encontrado:

  • La velocidad de subida es lamentable, lentísima incluso con conexiones de fibra 600 megas.
  • La velocidad de descarga tampoco aprovecha el ancho de banda de la conexión y suele ser lenta.
  • La interfaz web es confusa (la sección cloud backup y dashboard se solapan, por ejemplo).
  • La gestión de los archivos respaldados es mala: Por defecto, no se eliminan los ficheros que se han borrado de alguno de los dispositivos, por lo que, pasado el tiempo, puedes encontrarte con infinidad de carpetas y archivos antiguos que entorpecen el control de nuestros ficheros. Además, es bastante fácil que el sistema online considere un mismo ordenador como dos distintos, o que no lo identifique como activo (incluso accediendo desde él).
  • La restauración de archivos y carpetas está limitada. Usando la interfaz web me he encontrado con estos dos problemas:
    • Desde el Cloud backup solo se pueden descargar ficheros individualmente. Tampoco se pueden descargar carpetas.
    • Desde el dashboard, sí puede hacerse, pero tiene un límite de 650 MB por carpeta (y eso con archivos raw puede limitar bastante). Además, tarda tanto en ofrecer el fichero a descargar que uno piensa que se ha quedado colgado (ver gráfica abajo). Por todo esto es mejor el cliente para PC que la versión web.

En las pocas veces que he necesitado recuperar datos, el proceso ha sido bastante tedioso a causa de todas estas limitaciones, hasta el punto que muchos meses antes de la fecha de renovación de iDrive decidí que dejaría de usarlo y buscar otro programa.

La alternativa a iDrive

logo de Backblaze

Backblaze siempre ha sido uno de los productos más conocidos para hacer backups. En su momento lo consideré pero lo descarté porque lo veía demasiado simple.

Particularmente, me molestaba que no pudiese elegir las carpetas a guardar. Esto es algo crucial cuando hay un espacio limitado o si se quieren sincronizar datos entre dispositivos.

No hace hasta hace poco que caí en la cuenta que de Backblaze ofrece espacio ilimitado y siempre se pueden elegir las unidades/particiones a respaldar. Tampoco necesito funciones de sincronización porque para eso utilizo pCloud.

Así que decidí aprovechar la prueba gratuita de 15 días que ofrecen. Rápidamente me di cuenta de que, efectivamente, el programa es mucho mucho más sencillo y básico que iDrive, aunque más rápido y fácil de usar.

En los 5 primeros días de prueba (sin usar las 24 horas de cada día) se subieron la totalidad de los archivos que quería guardar (unos 360000, que hacen unos 1,1 TB). Con iDrive, subir menos de 1 TB me llevó semanas.

Resumen de la subida de todos mis archivos en apenas 5 días (los dos últimos en la gráfica se corresponden con algunos ajustes posteriores)

Solo con esto ya estaba convencido para cambiar de software. Pero es que en las pruebas de descargar/restauración, demostró también ser mucho más veloz.

A modo de ejemplo, esta gráfica corresponde a la descarga de un fichero de 150 MB. Tanto en iDrive como en Backblaze hay un periodo de preparación del archivo a descargar. Backblaze te avisa de esta circunstancia e incluso envía un correo cuando está lista. iDrive no indica nada, lo que unido a que tarda bastante en ofrecer el archivo, lleva a pensar que el navegador ha dejado de funcionar.

Duración total de la descarga:, incluyendo el periodo de preparación:

Análisis de iDrive: Tiempo de descarga frente a Backblaze
En color más claro, el tiempo transcurrido (en segundos) hasta que la descarga está lista.
En color más oscuro, el tiempo de descarga.

Velocidad de descarga (con una conexión de fibra de 600 MB por Ethernet):

Análisis de iDrive: Velocidad de descarga frente a Backblaze
Velocidad de descarga de ambos programas (sobre una escala de 50 MB/s)

La diferencia es abismal.

Concluyo este análisis de iDrive reconociendo que Backblaze tiene sus fallos (la traducción al español es penosa) y que carece de muchas de sus opciones, pero en lo realmente importante, lo barre. Me permite hacer una copia de seguridad con más datos y de manera más sencilla, rápida y barata que iDrive.

Por último, un consejo: Poned siempre en duda los rankings de las webs “profesionales” que comparan servicios. La inmensa mayoría viven de las comisiones que esas empresas les dan. Buscad experiencias de usuarios reales de los programas y, siempre que podáis, haced uso del periodo de pruebas.