¿Puedo usar objetivos o lentes para Canon en mi Sony A7III?

La respuesta rápida es sí, mediante adaptadores. Una contestación más detallada obliga a tener en cuenta que no todos los adaptadores de montura Canon EF a Sony E ofrecen los mismos resultados.

Los más conocidos, y con fama de ser los mejores, son:

Pero incluso en estos, hay que considerar el desempeño del adaptador con cada objetivo o lente de manera particular. Es por eso que los fabricantes disponen de una lista de compatibilidad.

Que un objetivo no aparezca en la lista de compatibles no supone que no funcione. En mi caso, ninguna de mis lentes aparece en el listado y tampoco pude encontrar en internet referencias que me aclarasen si podía usarlas. Así que me ha tocado arriesgarme.

A continuación detallaré cómo funciona el adaptador Sigma MC-11 para Sony con los objetivos Sigma 10-20mm f4-5.6, Canon EF 100mm macro y el Canon 50mm 1.8 II.

adaptador MC-11 junto al Sigma 10-20mm, el Canon 100mm Macro USM y el Canon 50mm 1.8 II
El adaptador MC-11 junto al Sigma 10-20mm, el Canon 100mm Macro USM y el Canon 50mm 1.8 II

El adaptador Sigma MC-11

El adaptador tiene una buena construcción, no es excesivamente grande ni pesado y dispone de contactos electrónicos que permiten realizar funciones avanzadas.

En el exterior podemos encontrar:

  • Botón para desbloquear el objetivo con montura Canon.
  • Un indicador led que nos informará sobre la compatibilidad de la lente conectada.
  • Un puerto mini-usb para actualizar el firmware del adaptador por medio del software Optimizador SIGMA Pro y el cable USB suministrado.

Mi convertidor fue adquirido en el almacén de Amazon, por lo que me costó menos de 200€. Venía con una versión anterior del firmware, pero pude actualizarlo a la última versión sin problemas.

Nota: Para actualizar el firmware de los objetivos Sigma debe emplearse una base que hay que comprar por separado.

Limitaciones del Sigma MC-11

  • Solo funciona con montura Canon EF, no funciona con lentes Canon EF-S. por ejemplo el objetivo del kit (el 18-55mm) no puede montarse.
  • En vídeo solo hay enfoque manual.
  • Solo algunas lentes son compatibles con el modo DMF.
  • De acuerdo con las instrucciones, solo funciona el modo AF-S. El AF-A, efectivamente, aparece deshabilitado, pero el continuo (AF-C) sí es seleccionable y permite hacer fotos, pero no funciona a pleno rendimiento. El objetivo estará constantemente buscando el enfoque (es capaz de hacer seguimiento al ojo y detectar caras y otros elementos) lo que es aprovechable si disparamos en captura única (single shot). Pero si usamos el modo ráfaga (incluso en el modo lento) y, por ejemplo, el sujeto a fotografiar se desplaza, el adaptador no reenfocará lo suficientemente rápido como para resultar útil.
  • Se echa en falta, una bolsa o funda para guardarlo y transportarlo.

El adaptador transmite la información de apertura del diafragma, la longitud focal y del modelo de lente a la cámara (y a la imagen) a los datos Exif, si bien la denominación no es la misma que en una cámara Canon:

ObjetivoCon adaptadorEn cámara Canon
Sigma 10-20mm f4-5.6DT 10-20mm F4-5.6 SAM10.0-20.0 mm
Canon 100mm MacroDT 100mm F2.8 SAMEF100mm f/2.8 Macro USM
Canon 50mmm f1.8DT 50mm F1.8 SAMEF50mm f/1.8
Denominación de los objetivos con y sin adaptador

Proceso de comparación

Las pruebas que he realizado están lejos de seguir el método científico, pero me han servido para hacerme una idea sobre el rendimiento de estas lentes con el adaptador.

Establecí tres puntos a los que enfocar situados a distintas distancias. A continuación, realicé varias rondas en las que iba pasando por cada uno de esos puntos tras la confirmación del enfoque. Cronometré el tiempo necesario para completarlas con cada objetivo montando en dos cámaras: Una Canon (30D) y la Sony A7 III con el MC-11.

Los resultados obtenidos podéis encontrarlos a continuación.

Sigma 10-20mm F4-5.6 EX DC HSM

Adaptador Sigma MC-11 montado en una Sony A7 III y la lente Sigma 10-20mm f4-5.6

Este Sigma 10-20mm F4-5.6 EX DC HSM (ojo, no confundir con el F3.5 EX DC HSM) es un objetivo para cámaras APS-C, no full frame. Esto significa que el área que proyecta la lente es menor que la superficie del sensor, por lo que los bordes se verán negros. Afortunadamente, la A7III detecta automáticamente este tipo de lente y recorta la imagen, aunque eso supone perder resolución (3936 x 2624 px, lo que equivale a unos 10,3 megapíxeles. También supone un cambio en la longitud focal (pasaría a ser equivalente a unos 15-30mm)

La cámara permite los modos AF-S y AF-C. En ambos modos la detección de cara y ojos funciona perfectamente mientras el sujeto permanezca dentro de la zona indicada. En AF-C es bastante ruidoso.

El enfoque es correcto y rápido, tanto como montado en una Canon.

Canon EF 100mm F2.8 Macro USM

Adaptador Sigma MC-11 montado en una Sony A7 III y la lente Canon 100mm Macro
Con el Canon 100mm F2.8 Macro USM

El Canon EF 100mm F2.8 Macro USM es el que mejor funciona de los tres analizados. Es un objetivo EF por lo que no tendremos recorte. Su motor ultrasónico es silencio (incluso en AF-C) y rápido, aunque algo más lento que en una Canon. No he apreciado los problemas de enfoque que tiene el 50mm y que podéis leer más adelante.

Es una lente no estabilizada, lo que siendo un 100mm, puede ser un problema. Con el adaptador puede beneficiarse de la estabilización que ofrece el cuerpo de la Sony A7III

Canon EF 50mm F1.8 II

Adaptador Sigma MC-11 montado en una Sony A7 III y la lente Canon 50mm 1.8 II
Con el Canon 50mm 1.8mm II

El Canon EF 50mm F1.8 II es un clásico: barato pero con una calidad destacable. No tiene sentido comprar ningún adaptador para aprovecharlo, ya que la versión nativa de Sony vale lo mismo que el MC-11, pero ya que lo tengo ¿por qué no aprovecharlo?

De los tres objetivos probados es el que peor rinde. Es un poco ruidoso y, a veces, le cuesta enfocar, por ejemplo, a contraluz. En algunas pruebas me ha dado la sesión de que el enfoque al ojo no es del todo preciso. Lo identifica pero tiende a enfocar más las pestañas que el ojo. En el peor caso, a la nariz. Así que hay que comprobar las imágenes para asegurarse del enfoque correcto.

Conclusiones

¿Merece la pena gastarse unos 200€ en el Sigma MC-11 para poder usar lentes como el Canon 100mm o el Sigma 10-20mm? En mi caso creo que sí. Eran lentes que estaban sin uso, que tampoco me decidía a vender, y que, por una cantidad moderada, vuelven a estar a mi disposición con una nueva cámara. Cubren además unas longitudes focales que no abarcan mis lentes nativas para Sony.

Sería un poco ingenuo pretender que el rendimiento de estas lentes sea el mismo que en una cámara Canon, pero es más que aceptable y, si no necesitas hacer un seguimiento continuo rápido y preciso, son perfectamente válidas.

Próximamente espero mostraros algunas imágenes tomadas con todos ellos y con otro adaptador más, uno para usar objetivos con rosca M42, como el Helios 44M-6.

Galería de imágenes

Comparto algunas imágenes tomadas con la Sony A7 III usando el adaptador MC-11 y las lentes Sigma 10-20mm, Canon 100mm F2.8 macro y Canon 50mm F1.8 II para que podáis haceros una idea de los resultados que pueden obtenerse con ellos.

Son fotos tomadas en las últimas semanas en Cabo de Gata. Prácticamente todas han sido editadas y corregidas con Capture One 20.

MC-11 y el Sigma 10-20mm F4-5.6

MC-11 y Canon 50mm F1.8 II

MC-11 y Canon 100mm F2.8 Macro USM