¿Existe la cámara perfecta? ¿Existe algo perfecto?

Seguramente no, pero ¿puede haber algo, una cámara, que sea ideal para alguien particular?

Este es el relato de mi búsqueda de una cámara que sea perfecta para mí.

La tontería de «la cámara no importa»

Antes de comenzar con el artículo en sí, me gustaría abordar ese mantra, repetido hasta la saciedad, de que la cámara no importa, ya que, en mi opinión, es una absoluta estupidez.

Un gran fotógrafo podrá conseguir buenas fotografías hasta con una patata y un mal fotógrafo seguirá haciendo malas capturas aunque se compre la mejor de las cámaras.

Estas dos verdades no están reñidas con que las características técnicas de la cámara sí sean importantes.

Todos los avances permiten facilitar o, en algunos casos, posibilitar la obtención de imágenes. Un astrofotógrafo o uno de deportes, por ejemplo, se benefician enormemente de la tecnología de las cámaras actuales. Si el equipo no importase, todos los fotógrafos profesionales estarían usando cámaras de hace 30 años.

Como mero aficionado sin especialización alguna, no tengo ninguna dependencia ni necesidad de determinadas características tecnológicas para mi equipo, pero aun así, no es lo mismo usar una cámara u otra.

Una máquina con la que no nos sentimos a gusto no invita a tomar imágenes.

Si alguno de vosotros sigue este blog, sabrá que no hace mucho escribí mi opinión y análisis de la Sony A7 III, en el que explicaba las razones por las que la vendí. La más importante era justamente esa, que no me sentía cómodo utilizándola ni con los resultados que obtenía.

Ninguna de las cámaras de las que dispongo ahora (Canon 30D, Nikon D3000 y una Olympus E-PL9), ya sea por su antigüedad o características, están al mismo nivel que la Sony. Así que la idea de comprar una cámara que la reemplace ya está rondando mi cabeza.

Los requisitos de mi cámara perfecta

Mi idea de cámara perfecta parte de la base de que sea sin espejo. No es que me niegue en redondo a una cámara réflex, pero las ventajas de las mirrorless son muy atractivas, por no mencionar que es hacia donde se dirige el mercado.

La elección entre formato completo o APS-C me provoca más dudas porque he obtenido resultados satisfactorios con ambos formatos. No creo que sea un factor diferencial para un simple aficionado como yo.

Lo que sí tengo clarísimo es que no voy a grabar vídeo, por lo que las características de la cámara al respecto son irrelevantes para mí.

El resto de requisitos son casi los mismos que los defectos que le encontré a la Sony A7 III:

Cuerpo

  • Botón de disparo con tope intermedio (que por otra parte suele ser lo habitual). Sony usa un sistema diferente, continuo, que detesto.
  • Doble rueda (para índice y pulgar)
  • Joystick.

Pantallas

  • Visor: ¡imprescindible que tenga! Tras haber usado cámaras sin visor, me doy cuenta de que lo prefiero a tener que componer con la pantalla trasera.
    • Resolución de al menos 3 millones de píxeles.
    • Ampliación mínima de 0.78x.
    • Buena reproducción de color.
    • A considerar: Mayor tasa de refresco.
  • Pantalla trasera:
    • Completamente táctil (menús, revisión de imágenes).
    • Articulada o inclinable.
    • Resolución mínima de un millón de píxeles. Deseable 1,6 o más megapíxeles.
    • Reproducción del color buena e idéntica a la del visor.

Funcionalidad

  • Resolución mínima del sensor: 24 mpx.
  • Respuesta rápida de los controles y la interfaz, sin retardo.
  • Focus peaking.
  • Disponibilidad de adaptador a lentes manuales y/o antiguas.
  • Conectividad Bluetooth, WIFI y/o NFC y que funcione bien, no como el caos que supone transferir imágenes al móvil, por ejemplo.

El precio

Este es un punto que me causa sensaciones contradictorias. Por un lado, me parece un despilfarro gastarme más de dos mil euros en una cámara y lentes que solo voy a utilizar esporádicamente, de forma amateur y sin apenas difusión. Por otro, puedo permitirme el gastar ese dinero porque no derrocho en otros aspectos de mi vida y, aún reconociendo que es un capricho, disfruto usando una buena cámara.

Pensando en modelos concretos, mi límite estaría en el precio rebajado de una Canon R6 más un objetivo de gama media. No más de 2800€.

Las contendientes: Canon vs Nikon vs Fujfilm

Canon

Canon parece ser la única que ha sabido plantar cara a Sony, llegando a igualar (o superar) a su sistema de enfoque. Tras una primera hornada de modelos sin espejo que no llegaron a convencer a la prensa, se han ganado el favor de los medios con la R5 y la R6. Es un sistema con futuro.

Un punto importante a considerar en mi caso, es que dispongo de algunos objetivos para Canon. Pese a que no son de gama alta, sí que es interesante poder contar con ellos (con el correspondiente adaptador)

Lo que más me preocupa es volver a la situación que viví con Sony: Obtener unos colores de partida en raw que no me gusten. Parece algo ilógico considerando la buena fama que tienen los colores de Canon, pero solo hay que pasarse por cualquier foto para ver las quejas de los usuarios del sistema R al respecto, especialmente si se usa Lightroom. La solución que normalmente se propone es comprar unos perfiles específicos. Además los colores varían enormemente entre diferentes modelos.

Pros

  • Colores en JPG.
  • Dispongo de lentes
  • Sistema de enfoque puntero (R6)

Contras

  • Colores a partir de raw y usando LR por la ausencia de perfiles de cámara.
  • Precio de las lentes
  • 20 mpx (Canon R6)
Candidata a cámara perfecta: Canon R6

Canon R6

La Canon R6 es una cámara excelente con un gran inconveniente: El precio. Los 2400€ por cuerpo me parecen excesivos para un sensor de solo 20 Mpx. Si eso añadimos los otros problemas mencionados, sobre todo el de los colores, me hacen dudar si es una opción correcta para mí.

Candidata a cámara perfecta: Canon R/RP

Canon R/RP

La Canon R solventa el problema de los perfiles en Lightroom, pero presenta el de un sensor algo anticuado y un sistema de enfoque mejorable. El precio sin embargo, sí que es atractivo y hace que compense algunas de sus carencias.

Nikon

Nikon no era una opción para mí hasta hace poco. Dispongo de un par de objetivos DX de poca calidad, por lo que no suponen un factor a considerar. Las recurrentes noticias sobre la delicada situación económica de la marca tampoco son un aliciente para apostarlo todo por el sistema Z (¿otro caso Olympus?).

Lo que sí que me atrae es justamente uno de los aspectos más importantes para mí, sus colores. Me gusta mucho lo que veo en las muestras disponibles en internet.

Pros

  • Colores.
  • Ergonomía.
  • Precio (algunos modelos)

Contras

  • Disponibilidad y precio de las lentes Z.
  • Sistema de enfoque por debajo de Canon o Sony.
  • ¿Futuro del sistema?
Candidata a cámara perfecta: Nikon Z50
Nikon Z fc

Nikon Z50/Z fc

Internamente parece que son la misma cámara, aunque la ergonomía y el diseño son bien distintos. El de la Z fc es un homenaje precioso a la Nikon FM2.

El formato APS-C y las escasas lentes creadas específicamente para él (con la consiguiente reducción de tamaño y precio) son sus principales inconvenientes. El sistema de enfoque, sin embargo, parece ser de los mejores de Nikon.

Candidata a cámara perfecta: Nikon Z5

Nikon Z5

Una cámara de formato completo a un precio muy tentador cuyas principales limitaciones son la baja velocidad de ráfaga y (dicen) un enfoque en situaciones de poca luz mejorable. De no ser por eso, sería mi principal candidata.

Candidata a cámara perfecta: Nikon Z6 II

Nikon Z6 II

La Z6 II dispone de dos procesadores que solucionan los problemas de rapidez y enfoque de la Z5, además de disponer de un sensor más avanzando, todo a costa, obviamente, de un mayor precio ¿Merece la pena pagarlo para lograr ese extra de potencia?

Fujifilm

Fujifilm es la marca de la que he tenido más productos, lo que no es necesariamente bueno porque algunos de ellos, como la X100S, la impresora Share SP-1 o la Fujifilm XP-70 son productos a los que les he encontrado bastantes defectos. Pese a todo, es una empresa a la que le tengo cariño. Su filosofía fotográfica me atrae por el diseño, manejo y, sobre todo, por los resultados inmediatos que pueden obtenerse con las cámaras que he seleccionado. Otra cosa son sus raws y la forma en la que se procesan en mi software de referencia, Lightroom.

Pros

  • Colores.
  • Simulaciones de película/recetas.
  • Diseño, tamaño y ergonomía.
  • Precio.

Contras

  • APS-C.
  • Sensor X-Trans sigue llevándose mal con Lightroom.
  • Enfoque a la zaga.
Candidata a cámara perfecta: Fujifilm X-T4

Fujifilm X-T4

Es mi principal candidata dentro de Fujifilm por ser la más avanzada. Es espectacularmente bonita y no tiene un precio desproporcionado para toda la tecnología que ofrece ¿eh, Canon?

Fujifilm X-S10

Fujifilm X-S10

De este modelo me atrae el agarre mejorado y que mantiene muchas de las características de la X-T4 a un precio interesante. La parte más floja es la del visor, que es peor que a lo que estoy acostumbrado.

Comparando las características

Para tenerlo más claro he elaborado una tabla comparativa entre los modelos de Canon, Nikon y Fujifilm que estoy considerando. Solo recoge aquellos aspectos a los que me refería en los requisitos. Algunos de ellos es imposible cuantificarlos por su naturaleza subjetiva, así que están ausentes.

[Pulsa sobre o sobre este enlace para ver la tabla a tamaño. También puedes hacer scroll]

Hablemos de precios

Los precios que se muestran a continuación son de julio de 2021. Los importes son la media de los precios ofrecidos en tres tiendas: Fotocinecolor (precios bajos, de Andorra, aunque con garantía española), Foto K (Barcelona) y Amazon España (eligiendo vendido y gestionado por Amazon).

Se muestran los precios de los cuerpos y los de algunos de los kits que se ofrecen normalmente. También he incluido uno de los adaptadores de Canon (el intermedio que ofrece un anillo funcional) y el de Nikon, FTZ.

Parece claro, si consideramos únicamente el cuerpo, que las Canon son más caras, especialmente la R6. El modelo R, pese a ser mucho anterior a la Z5, tiene un coste algo mayor.

Si nos fijamos en el precio podemos establecer 3 grupos bien diferenciados:

  • Cámaras más caras: Canon R6 y Nikon Z6 II.
  • Cámaras de precio intermedio: EOS R, Z5 y X-T4.
  • Cámaras más asequibles: EOS RP, Z50 y X-S10 (estas dos últimos APS-C)
Precio de los cuerpos de las cámaras candidatas

Esta situación se mantiene si adquirimos el cuerpo junto con el kit. Sin embargo si optamos por el cuerpo con una lente de elección propia, que en mi caso podría ser el 50mm F1.8, vemos un vuelco:

Precio de los cuerpos más un objetivo 50 f1.8

Las Nikon pierden su ventaja en el precio. Esto se debe a que Canon ofrece un 50mm por apenas 210€, mientras que el equivalente de Nikon (Nikkor Z 50mm F1.8 S) se dispara hasta los 620€. Seguramente el Nikon sea mejor lente, pero dudo que sea tres veces mejor que el Canon.

También Fujifilm pierde parte de su atractivo porque el objetivo equivalente (XF35mm 1.4 R) cuesta en torno a los 540€.

En definitiva, las lentes que tengamos o que pensemos adquirir serán determinantes en la valoración del precio del sistema.

Lentes disponibles

¿Qué es una cámara (perfecta o no) sin lentes? Es más, muchos consideran más importantes las ópticas que la propia cámara.

En esta cuestión sí que miro con envidia a Sony por su portentosa colección de objetivos para la montura E, tanto de construcción propia como de otros fabricantes de prestigio. Tanta variedad permite precios más bajos y un espectro mucho mayor para elegir.

Tanto Canon como Nikon disponen de un catálogo de ópticas nativas más limitado, fundamentalmente por su incorporación tardía al mercado de sin espejo de formato completo y por no compartir las especificaciones técnicas con otras compañías (como hace Sony)

Su propuesta de inicio fue ofrecer adaptadores para usar objetivos de sus monturas anteriores. Algunas empresas se han aventurado a poner a la venta adaptadores para lentes de otras marcas (Canon EF o Sony E a Nikon Z, por ejemplo),

Lamentablemente, Sigma, Samyang o Tamron no ofrecen en la actualidad modelos nativos con autoenfoque para Canon o Nikon sin espejo. Otras marcas, como 7Artisans, Meike, Viltrox, etc. disponen de objetivos para estas cámaras, aunque la inmensa mayoría son de enfoque manual.

La situación con Fujifilm es prácticamente la misma; solo Zeiss, Viltrox y Tokina ofrecen enfoque automático (y parece que Tamron proximamente)

Entonces ¿hay una cámara perfecta para mí?

Voy a serte muy directo: Mi cámara ideal, en este momento, sería:

  • Una Canon R6 con los perfiles de cámara incluido en Lightroom, con algo más de resolución y algo menos de precio; o
  • Una Nikon Z5/6 II con mejor autoenfoque; o
  • Una Fujifilm XT-4 full frame con mejor autoenfoque.

Como parece que busco lo imposible, tengo que lidiar con el temor y el hastío que implica buscar una alternativa a mi cámara perfecta.

El temor

Llegados a este punto no tengo claro que algo de lo aquí escrito me sea de utilidad real.

Mi mayor temor es decantarme por una cámara tras analizar concienzudamente infinidad de datos y que, una vez comprada y utilizada, no se corresponda con mis expectativas.

No nos engañemos: Confiar en los artículos y opiniones en internet es un ejercicio de riegos. Hay tantos intereses implicados que siempre queda la sospecha de una falta de objetividad en la información disponible.

También está el sesgo del aficionado, del fanboy de la marca, que preferiría arrancarse los ojos antes que reconocer las debilidades de su bando.

Además, existen otros factores menos grises que hay que considerar, como las diferentes necesidades o usos que le vayamos a dar al equipo. Un retratista podrá opinar que el autoenfoque es fantástico, mientras que otro dedicado a la fotografía deportiva afirmará que esa misma cámara le resulta insuficiente. Ambos tienen razón.

Creo que hay demasiados factores que solo pueden evaluarse con la cámara en la mano y experimentado todo el proceso fotográfico.

En una ciudad como la mía, sin comercios donde se puedan probar/comprar los equipos, o sin amistades que te los puedan prestar, únicamente quedan dos opciones para asegurarse una elección adecuada y no jugárselo todo a la información obtenida de internet:

  • Alquilar el material para probarlo, lo que es un gasto considerable, de varios cientos de euros si se quieren comparar cámaras.
  • Comprar y devolver si no estamos contentos: Esta será la opción más lógica y por la que mucha gente opta, pero llamadme imbécil, a mí me da un poco de reparo hacerlo. Y ojo, porque no todos los comercios dan facilidades para hacer uso del derecho de desistimiento.

El hastío

Tengo que confesar que terminar este artículo sobre mi cámara perfecta se ha convertido en un suplicio, sobre todo, porque (no tan) en el fondo, soy consciente de que todo este tiempo y esfuerzo carece de sentido.

Cualquiera de estas cámaras sería más que suficiente para mí; tanta comparativa y análisis son una forma de pasar el tiempo, de contribuir a ese pozo sin fondo donde se acumulan los problemas del primer mundo y, lo que es peor, a una manera de distraerme de lo verdaderamente importante: tomar buenas fotos.

La decisión

Y es aquí cuando tomo mi decisión basada en la información aquí recogida, en mis temores y en el hartazgo conmigo mismo: No me compraré ninguna cámara hasta que haya podido probarla, o mi actividad fotográfica así lo requiera, o aparezca un modelo que se acerque a lo que considero mi cámara perfecta o ideal.

Mientras algo de esto sucede, seguiré utilizando algo de los que tengo, por ejemplo retomar la fotografía química.

En cualquier caso, espero que si has llegado leyendo hasta aquí (lo que sería una proeza) hayas podido sacar algo de provecho si estás buscando tu particular cámara perfecta.

Por último, una petición. Si crees que se escapa algo, que me equivoco en algún punto o tienes alguna sugerencia o recomendación, te agradecería que me dejases un comentario.