Entretenimientos
Hay un dicho que viene a decir que todos seguimos siendo niños y lo único que cambia es el tipo y el precio de nuestros juguetes.
Podemos conformarnos con pagar un euro para saltar un rato en un castillo hinchable, pagar cientos o miles euros en cámaras con las que fotografiar a personas ya mayores que prefieren sentarse en el poyete y charlar de los nietos, del fútbol o del tiempo.
Se acerca el final del verano y parece que, además, tendremos que cambiar nuestro patio de recreo.

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